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GEOLOGIA
, GEOBIOLOGIA y RADIESTESIA
Guido S.
Bassler
-Vicepresidente
de la "Asociación Argentina de Radiestesia"
-Presidente
de "GEA - Argentina"
-Casilla
de Correo 3581 - 1000 – Buenos Aires, Argentina
-Correo
Electrónico guidobassler@yahoo.com
Es
realmente enorme el avance tecnológico que se ha
operado durante el siglo que acaba de terminar, en todos
los órdenes de la ciencia., ya se trate de la Medicina,
de la Física, la Química, la Mecánica, la Metalurgia
y sobre todo de la Electrónica, al igual que también
de la Geología.
Gracias a
intensivas investigaciones, así como a nuevos y más
eficientes métodos, herramientas e instrumentos, en lo
concerniente a la Geología se ha podido reconstruir en
gran parte la historia de la formación y evolución de
la tierra y de la vida sobre la misma, como también nos
ha dado una mejor posibilidad de aprovechar los recursos
que nos brinda. Los modernos sistemas de prospección
nos facilitan la detección de minerales en el subsuelo
o por ejemplo con el test de carbono, 14 hoy en día
podemos determinar la antigüedad de muchos elementos
que encontramos en los distintos estratos de la corteza
terrestre, lo cual arroja una mayor luz sobre la
formación y la evolución de la vida, así como de
culturas antiguas y siendo de gran ayuda para las ramas
de la Arqueología y de la Paleontología.
Si bien se
han obtenido logros sensacionales en todas las ramas de
la ciencia e inclusive se ha conseguido extender
grandemente la expectativa de vida de los seres humanos,
no hemos logrado, sin embargo, mejorar sensiblemente la
calidad de vida de los mismos. Cada vez hay más gente
enferma, los hospitales no dan abasto, los servicios de
salud pública se ven sobre-exigidos y los respectivos
costos se transforman en un enorme y creciente problema
para los gobiernos de los distintos países, al incidir
gravemente en la economía de los mismos.
Es que, a
pesar del enorme avance tecnológico, el último siglo
se caracterizó por un enorme materialismo. Estamos
degradando nuestro ambiente o sea nuestra biósfera, con
toda clase de contaminantes químicos y
electromagnéticos, poniendo en peligro la vida misma
sobre el planeta. Cegados por los grandes logros
técnicos y materiales, no le hemos dado la debida
importancia al factor BIOS, es decir a la VIDA.
Poco a
poco nos vamos haciendo concientes de que nos estamos
envenenando lenta pero continuamente y en forma
creciente, con toxinas de la más variada índole. Con
los pesticidas, herbicidas y con los fertilizantes se
está contaminando el suelo y las capas de agua
freáticas y por consiguiente nuestros alimentos. El
ganado y las aves, además son tratados cada vez más
con crecientes cantidades de hormonas y antibióticos,
los cuales luego también pasan a nuestro organismo. Se
están contaminando a nivel mundial los ríos y los
océanos con toda clase de desechos, basuras y productos
tóxicos. Los alimentos, especialmente los envasados y
los pre-elaborados, contienen cada vez más
conservantes, colorantes, mejoradores y otros productos
químicos, todos ellos altamente tóxicos.
Ultimamente
y en una escala impresionante se está produciendo una
enorme contaminación electromagnética de la atmósfera
terrestre por la proliferación de los sistemas de
transmisión de energía y de comunicación
inalámbrica. Se entra cada vez más en el campo de las
microondas y en rangos en que trabajan nuestros sistemas
bioeléctricos.
Además,
nos vamos dando cuenta de que hay energías muy sutiles,
tanto de origen natural como también artficial, que
influyen muy notoriamente sobre todos los sistemas
orgánicos, ya sean éstos vegetales, animales o humanos
y a las cuales no se les había prestado atención por
no haberse elaborado todavía instrumentos
suficientemente sensibles para detectar las mismas.
Pero, nuestro organismo sigue siendo el instrumento más
sensible y más perfecto y percibe indefectiblemente
esas energías, pudiendo inclusive ser afectado muy
gravemente por las mismas.
Hoy en
día cada vez más personas se dan cuenta de la enorme
importancia de ésta, nuestra bio-sensibilidad y
aprenden las técnicas para desarrollar esa capacidad de
percepción que todos poseemos, más allá de los cinco
sentidos objetivos.
Esto en
realidad no es nada nuevo, pues ya los pueblos antiguos
que estaban todavía más en contacto con la naturaleza,
lo conocían. Esto también tuvo una notoria aplicación
práctica en la Geología y en la Minería. Tenemos
constancia de que en la antigua China hace más de 4.000
años atrás, se detectaba con esa técnica yacimientos
de minerales y de agua subterráneas. Igualmente en
Europa después de la edad media, especialmente en los
Siglos XVI y XVII, durante el auge de la Minería y la
Metalurgia allí, todos los yacimientos minerales fueron
localizados con la técnica de la bio-locación, como
podemos apreciar en las ilustraciones de libros de
aquella época. También se buscaba con este método
cauces de agua potable subterráneos. Inclusive en un
pasado menos lejano muchos de los yacimientos de
petróleo fueron también localizados con esta técnica
que hoy denominamos "Radiestesia", lo que
significa "Sensibilidad a las Radiaciones".
Esta
sensibilidad, que la mayoría de las personas tienen
dormida, se puede activar conociendo las técnicas
respectivas e incrementarlas con la práctica. La misma
puede ser una ayuda muy importante en nuestra vida,
especialmente para toda clase de profesionales, ya sea
que se trate de un geólogo, biólogo, físico,
químico, medico, arquitecto, botánico, agrónomo,
ingeniero, etc., lo mismo que para un ama de casa. Por
ejemplo, recientemente en la Argentina fueron aclarados
dos resonantes casos de asesinatos con ayuda de esta
técnica de biolocación. Por otra parte, Uds. han
tenido no hace mucho en casa propia una evidencia
palpable, al localizar el Dr. Lufriú-Diaz en Bolivia,
con ayuda de esta técnica, el sitio donde se hallaban
enterrados los restos del Che Guevara, que luego
pudieron ser traídos y sepultados aquí.
Bien,
sabemos que vivimos aquí en la biósfera terrestre
inmersos en un mar de energías, sin las cuales no hay
vida posible. Necesitamos del aire de la atmósfera al
igual que del campo magnético de la misma, así como
también de otros factores más sutiles, pero
esenciales. Pensemos tan sólo en las "Ondas
Schumann", que actúan como un marcapaso para
nuestro organismo. Los primeros astronautas lo vivieron
muy patéticamente al salir de la atmósfera terrestre,
pues regresaban siempre enfermos. Recién cuando se
incorporaron en las naves espaciales artificialmente
ciertas condiciones ambientales de la atmósfera
terrestre, se pudieron superar estos problemas.
Necesitamos
de las energías que proceden del exterior,
fundamentalmente del sol y de otros centros energéticos
del cosmos, así como también de las energías
procedentes del interior de la tierra.
Mientras
que la Geología se ocupa del aspecto físico y material
del suelo sobre el que vivimos en la superficie
terrestre, la Geobiología se ocupa del estudio de la
incidencia de esas energías cosmotelúricas sobre
nuestro organismo y estos conocimientos son de vital
importancia para nuestra salud y nuestro bienestar. Si
bien dijimos que necesitamos esos factores energéticos
para nuestra vida, también es cierto que determinadas
interferencias en el campo magnético terrestre pueden
tener un efecto muy pernicioso sobre nuestra salud.
Estas
interferencias pueden ser causadas por vetas de agua
subterráneas, fracturas geológicas y por las líneas
de fuerza del campo magnético terrestre o sea de las
llamadas "Líneas Hartmann", especialmente por
los cruces de esas líneas, al igual que también por
campos magnéticos artificiales. Nuestro organismo
normalmente tiene la capacidad de neutralizar los
efectos de esas interferencias con ayuda de su sistema
endocrino Sin embargo, donde estamos durante mucho
tiempo expuestos a estas radiaciones geopatógenas, como
lo puede ser el lugar de dormir o de trabajar, esto va
debilitando nuestras defensas y destruye el sistema
inmunológico, generando las enfermedades más diversas,
desde insomnio o jaquecas hasta las dolencias más
graves, como el cáncer, mal de Parkinson, Alzheimer,
etc. y por más que se medique, esto no tiene efecto y
no hay solución si no se eliminan estas causas
fundamentales mencionadas.
Vemos la
importancia que estos conocimientos tienen para los
médicos, para poder combatir eficazmente la enfermedad,
pero también vemos la responsabilidad que le cabe a los
arquitectos para ubicar las viviendas sobre lugares
libres de factores geopáticos o cómo neutralizar los
mismos.
Es, por lo
tanto, de máxima importancia para nuestra salud,
aprender a detectar esas radiaciones para poder
protegernos de las mismas. En realidad esto tendría que
ser materia de enseñanza ya en la escuela, pues los
niños lo aprenden generalmente más rápido y puede ser
un importante medio de protección de su salud para toda
la vida. Por otra parte esto es también de
significativa importancia económica para el país, pues
permite la prevención y erradicación de enfermedades,
una mejor calidad de vida de sus habitantes y un enorme
ahorro de dinero para las finanzas públicas. Esto,
desde luego, generalmente encuentra una gran resistencia
de parte de grupos económicos muy fuertes, a los que no
les conviene que se divulguen estos conocimientos, ya
que va en contra de sus intereses, pues reduciría
drásticamente el consumo de medicamentos. Dado que Cuba
está fuera de la zona de influencia de estos intereses
multinacionales, tiene con esta técnica la posibilidad
de ponerse mundialmente a la vanguardia de una eficiente
y efectiva lucha contra las enfermedades.
Quiero
señalar todavía que los pueblos antiguos tenían mucho
conocimiento sobre este tema y sus sacerdotes sabían
detectar muy bien determinados lugares especiales de muy
alta energía, formados por fuertes cruces de anchas
líneas de fuerza principales del campo magnético
terrestre y vetas de agua subterráneas ubicando allí
sus altares. En Europa los Celtas y luego los Romanos
buscaron esos lugares para sus santuarios y sus templos.
En América especialmente los mayas, así como los
Aymarás y más tarde los Incas, ubicaron sus pirámides
y sus lugares sagrados siempre sobre tales sitios.
También la Iglesia católica aprovechaba esos lugares
para sus finalidades y ubicaba el altar de sus templos
siempre sobre estos puntos muy especiales. Esto le daba
al sacerdote allí una gran exaltación y una enorme
ascendencia sobre todos los feligreses. Además los
sacerdotes, especialmente los jesuitas, sabían
canalizar esta energía y transmitirla como una real
bendición, aunque el sacerdote no pondría su cama
sobre tal lugar. Estoy seguro que la catedral local
está construida en base a los mismos principios y no se
encuentra de casualidad en ese sitio.
Para
entender mejor lo expuesto, vamos a presentarles, a
continuación, algunas proyecciones ilustrativas al
respecto:
Gráfico
del libro "De Re Metálica", de G.
Agrícola, del año 1530 donde se muestra entre otros
la prospección de minerales con la horqueta
radiestésica.
Caso de
insomnio.
Otro
caso de insomnio.
Caso de
mal de Parkinson.
Caso de
mal de Alzheimer.
Afección
Cardíaca, Angioplastía.
Cáncer
linfático, mal de Hodgkins.
Caso de
Leucemia.
Cáncer
de mamas.
Cáncer
de colon.
Caso de
Sida.
Pirámide
de Chichen Itza. Yucatán. Méjico.
Pirámide
de Chichen Itza.(Croquis de situación de la misma).
Centro
Cívico Ceremonial de Tiwanaku.
Tiwanaku.
Kalasasaya. Era un enorme templo solar.
Tiwanaku.
Pórtico de acceso al Kalasasaya.
Tiwanaku.
Pórtico de acceso al Kalasasaya. (Croquis de
situación).
Machu
Pichu.
Machu
Pichu. La llamada Roca de Sacrificio.
Machu
Pichu. Roca de Sacrificio. (Croquis de situación).
Ruinas
Jesuíticas de San Ignacio Miní. Misiones. Argentina.
Ruinas
Jesuíticas de San Ignacio Miní. (Croquis de
situación)
Basílica
de Luján. Argentina.
Basílica
de Luján. Argentina (Plano de implantación).
Habría
mucho por decir todavía sobre todo este tema, pero lo
restringido del tiempo no lo permite. Hay dos libros de
mi autoría: "Los Secretos de la Radiestesia"
y "Lugares Altamente Energéticos" de los
cuales traje algunos ejemplares para la biblioteca de la
Universidad. Para mayores datos así como demostraciones
prácticas de lo antedicho quedo gustosamente a vuestra
disposición.
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